Calurosa acogida en la preciosa Catedral gótica de Santa María de Pamplona, donde nos acompañó el maestro organista de la Catedral durante la celebración eucarística.

Tras la Misa y posterior Concierto, nos invitaron a hacer un bis en un rincón muy especial del Claustro de la Catedral, donde la sonoridad era espectacular.

Momento muy especial también en la Real Colegiata de Roncesvalles, donde pudimos compartir oración con los numerosos peregrinos que allí se congregaron para asistir a la misa del Peregrino oficiada, en esta ocasión, por el Arzobispo de Navarra y donde pudimos ofrecer un concierto a un público de múltiples nacionalidades…